Hubo un permio de arquitectura que fue recibido por la ciudad de Barcelona, cuando en verdad ese premio sólo se otorga a arquitectos. Barcelona es una ciudad tan prominente arquitectónicamente que excepcionalmente mereció ese galardón. De igual forma, la categoría "Argentina" en sí misma es una mentira tan grande y agrupa tantas mentiras menores que se merece un artículo en esta crónica universal de la infamia. En la sección "Caramelos con droga" hablaremos de embustes, bulos, bolas, trolas, estadísticas, mitos y demás mentirijillas y apocalípsis del PP.

Argentina es un país que, admitámoslo, no existe. ¿Alguien se cree que existe un país de superhombres, que ha aportado la mitad de los inventos de la cultura occidental, de la escritura al aire acondicionado, que posee las mejores infraestructuras de la Tierra, la gente más educada, y todo, absolutamente todo lo mejor de este planeta, más grande y en mayor número, y sin embargo, con la superficie de Europa en tierra fértil y la población de Suecia, es incapaz de dar de comer ni a la mitad de su población, que está repartida por el mundo hablando de lo maravillosa que es Argentina, pero sin atreverse a volver?

Aquí tenemos un libro realizado en un taller de imprenta en Buenos Aires, año 300 a.C.:

Admitámoslo, Argentina es un país imaginario, inventado por un grupo de soberbios repartidos por el mundo, que han inventado su particular Tierra Media para curarse de sus frustraciones cotidianas.
Deseándole lo mejor a la Argentina auténtica, esperamos que los argentinos imaginarios salgan de su particular Disneylandia y se apresten a reconocer sus problemas e intentar resolverlos y admitiendo que nada los separa como grupo del común de los mortales. Hay argentinos que no son como en Nueve reinas... como Marco y su mono.