De Polonia a Soria
Marcin Bielski nunca creyó que aquel vale descuento para la cadena de hostales y pensiones Rebolledo, que aprovechó para visitar Soria en un puente, le llevaría a conocer a su Manoli, que también se había quedado sin poder entrar al Museo Provincial de Cerámica, por estar éste en obras. Una feliz casualidad que nos glosa nuestro artista melódicamente acompñándose de estampas inolvidables de esta trepidante ciudad.
